No quiere cambiarse el pañal ¿Qué hago? 3


Como cada día, llega la hora de cambiar el pañal, lo tienes todo preparado, pañales, jabón, toalla… tumbas a tu bebé en el cambiador y oh!! De pronto se resiste, se pone a gritar, a patalear, a llorar… Eso si has tenido suerte de cogerlo, porque a la que escucha cambio de pañal, empieza una carrera por toda la casa para intentar cogerlo! Y con este panorama, cada día temes que llegue este momento, que últimamente se ha convertido en un suplicio y en una lucha de poder entre ambos.

¿Te suena esta situación?

A mí también… justo mi bebé (13 meses) está en esa fase. Ya le pasó hace tiempo pero ahora ocurre de manera más intensa, y cada cambio de pañal es todo un reto para el que el toque. Pero al mismo tiempo nos permite la oportunidad para revisarnos, para aprender, para replantearnos la forma que nos comunicamos con nuestro bebé, para entenderla mejor, para empatizar con ella…

 Es por ello que he pensado que quizás te gustaría saber qué cosas nos están funcionando y darte algunas ideas para que el cambio del pañal no se convierta en una lucha de poder entre el bebé y el adulto. En la que con toda seguridad, el bebé es el que pierde.

Empatiza.

Ya sabrás que la empatía es mi llave mágica. Cuando no entiendo alguna conducta de mi hija, no se qué le pasa… empatizo. Me pongo en sus zapatos, trato de ver el mundo desde su altura, desde su realidad. Lo primero de todo es entender por qué hace lo que hace y después ya pensaremos en el qué hago. Generalmente la respuesta viene sola en el momento que comprendemos sus motivos. Y no… los motivos que tiene para no querer cambiarse el pañal, no son para fastidiarnos, para ponernos a prueba, para probar nuestros límites ni nada que se le parezca.

Comprender su etapa del desarrollo

Es muy frecuente que a partir del año, año y medio nuestros hijxs se resistan a ponerse el pañal, a vestirse… y en general todo lo que venga desde fuera, en forma de imposición.  En esta etapa son unos deambuladores natos.  Si no lo han hecho ya, están dando sus primeros pasos o el gateo es su forma de desplazarse. Están empezando a conquistar su autonomía, que alcanzará su punto álgido en torno a los 2 años, con la etapa de autoafirmación, de la que ya os hablaré.  Empiezan a darse cuenta que pueden hacer cosas por sí solos, y quieren ser protagonistas de todo lo que hagan.

El cambio de pañal es una actividad que les deja pocas opciones de decisión, y totalmente pasiva para ellos. Es algo que el adulto decide cómo, cuándo y dónde se hace. Y esto choca con los intereses del niño, que no son otros que ser libre, experimentar, descubrir… Esta es la principal razón por la que se oponen al cambio de pañal. Están mostrando su disconformidad con algo que no les gusta, que no quieren hacer, que les molesta…. Y está genial que así lo hagan, no es justo lo mismo que queremos que hagan de adultos? Pues permíteles ensayar!

Acompaña sus emociones.

Y me dirás que claro… muy bonito todo, pero el pañal hay que cambiarlo. Al menos, permítele el enfado. Acompáñalo en lo que siente. Dile que lo entiendes, que sabes que no le gusta que le cambien el pañal, que le resulta molesto, pero que la higiene es importante. Puede que ahora le de igual, pero llegará el día en el que él o ella también lo comprenda. Acompáñalo, desde la tranquilidad, desde el respeto, desde la suavidad. Sin gritos, ni peleas, ni reproches. Recuerda que no te está poniendo a prueba, simplemente muestra su disconformidad con algo que no le gusta. De manera intensa si… pero es que los niños son así de intensos con lo que sienten.

Háblale en su idioma

El idioma por excelencia de todos los niños es el JUEGO. Si quieres conectar con un niño, juega con él, si quieres transmitirle algo, hazlo a través del juego. Inventaros una canción para este momento. La nuestra se llama “Culi- culi”. Es una tontería, pero nos lo pasamos muy bien. Haceros cosquillas, jugar al escondite con los pañales, utilizar una marioneta, bailar… lo que se os ocurra… pero haced de este momento, algo divertido, que además contribuya a favorecer el vínculo entre tu bebé y tú.

Oportunidad para la interacción

Tenemos la opción de ver el cambio de pañal como un fastidio y algo rutinario que hay que hacer si o si. O bien cambiar el foco y verlo como una oportunidad para interaccionar con nuestro bebé. Como un momento privilegiado para establecer un diálogo con él, para tener un momento de calma, para parar y dedicar unos minutos de atención plena y conexión. Es un momento que podemos aprovechar para las caricias, para conectar visualmente, para hacer cosquillas, masajes… En definitiva, para el contacto amoroso y para demostrarle así todo lo que lo queremos y lo importante que es para nosotros. También es un momento idóneo para el desarrollo de sus habilidades lingüística, podemos hablarle, nombrarles las partes de su cuerpo… contribuimos al desarrollo de su lenguaje y su esquema corporal.

Hazlo partícipe del proceso.

El niño es el verdadero protagonista de este momento, y así hemos de hacérselo saber. Es necesario que se sienta parte activa del proceso, que lo tenemos en consideración y que respetamos su cuerpo. ¿Cómo podemos lograr esto?

  • Dándole la opción de elegir el momento en el que le cambiamos el pañal. Si está jugando con sus juguetes y de pronto le obligamos a cambiar de actividad, es lógico que se enfade. Puedes decirle, ¿prefieres cambiarte ahora o en un ratito?
  • Cámbiale de pie y frente a un espejo. Así pueden ver lo que está pasando, ve tus movimiento, toma conciencia de su cuerpo, de sus desechos… al principio resulta difícil, pero luego es cuestión de práctica.
  • Anticipa lo que vas a hacer. Ves explicándole lo que vas a hacer: “ahora te quito el pantalón”, “te voy a retirar el pañal” “ahora te voy a limpiar con la esponja”…. Esto le da seguridad, no se siente invadido y le hace sentir alguien importante.
  • Permítele sentirse libre, estar un ratito sin pañal, moverse en libertad, tocar y descubrir su cuerpo…

Mantén la calma

Si gritamos, nos enfadamos, nos ponemos nerviosos… no conectamos con las necesidades del bebé. Un adulto nervioso, no ayuda a manejar la situación. Intenta mantener la calma, cuida tu lenguaje, que sea cálido, suave, tranquilo, sin prisas… al principio cuesta. Pero es cuestión de práctica!

¿Cuál es tu experiencia con el cambio de pañal? ¿Se te ha dado esta situación en algún momento? ¿Qué estrategias utilizas que te hayan servido?


Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

3 ideas sobre “No quiere cambiarse el pañal ¿Qué hago?

  • Maud

    Los bebes necesitan estar desnuditos para sentir su cuerpo. Permitirle estar de pelotas !!!
    Proteger los sofas, camas, alfombras… y si haga pipi por el suelo no pasa nada !!
    A la hora de poner el pañal, lo aceptara mejor porque ha tenido su tiempo de libertad !!!

  • Dayana

    Bueno a mí me pasaba que a partir de los 9-10 meses más o menos no quería que le cambiásemos el pañal y la verdad que sí que fue una lucha constante, en el buen sentido. Pero ahí es donde te das cuenta, y es lo que más me gusta de mi hijo, de que empiezan a demostrar su disconformidad, con más ímpetu, con las cosas que le rodean. Ahora llevamos muchísimo mejor el cambio de pañal porque siempre hemos hablado con él anticipándole sobre lo que íbamos a hacer, le hacíamos y le hacemos participe de que sostenga las toallitas, la crema aunque se ponga a jugar con ellas, pero le decimos que él mismo lo tenga. Le voy indicando, con mi ayuda, “ahora levantamos culito para sacar el pañal o ponerlo” depende de la situación, lo hacemos de pie mientras juega también, algunas veces delante del espejo y otras no, le enseñó sus cositas que hizo en el pañal para que poco a poco vaya entendiendo porque se debe cambiar y le decimos “Chao”, … Y todo, lo que digo yo siempre, el poder de la palabra, amor, respeto, cariño, empatía y comprensión se consiguen esto y mucho más. He de admitir que algunas veces sí que me mostraba disgustada, pero vas aprendiendo que no se llega a ningún lado. Ahora, por tema calor, lo dejamos sin pañal y disfruta de lo lindo. Que se limpia más, pues es verdad, pero para nosotros vale la pena porque él se siente feliz, importante y le respetamos su decisión de no querer pañal en algún momento determinado. Gracias por tu blog. Súper interesante!! 😊😊😊